Y ahí fue cuando caí en
cuenta de algo interesante:
muchos blogs
de robots de cocina tienen recetas buenísimas, pero hay platos que
nacieron con una forma muy específica de cocinarse, y cuando tratamos de adaptarlos al robot cambian algunas cosas.
El chop suey es uno de esos casos.
Este plato en realidad es un salteado rápido, de esos que se hacen en wok o
en una sartén muy caliente y que se cocinan en cuestión de minutos. La idea es
que el pollo se dore un poquito, que las verduras queden todavía crujientes y
que la salsa se agregue al final. Cuando intentamos hacer exactamente lo mismo
dentro de un robot de cocina, empiezan a aparecer algunos detalles técnicos que
cambian el resultado.
Por ejemplo, el dorado del pollo. Para que
el pollo agarre buen sabor necesita que el calor evapore rápido la humedad y
permita que la carne se dore un poco. En una sartén grande el pollo se puede
extender bien y eso facilita que el agua se evapore. En el vaso del robot, en
cambio, el espacio es más reducido y el pollo queda todo junto. Entonces
empieza a soltar jugos y termina cocinándose más en su propio vapor que
dorándose. El pollo queda cocido, claro, pero el sabor no es el mismo.
También
está el tema de las verduras. El chop suey suele llevar pimientos, cebolla,
zanahoria y brotes de soja. En una sartén bien caliente esas verduras se saltean
rapidísimo y mantienen textura. En el robot, cuando se añaden muchas
verduras juntas, empiezan a soltar agua y la cocción se parece más a un guiso
ligero que a un salteado. Por eso a veces quedan más blanditas de lo que uno
espera.
Además, en la cocina asiática el orden de cocción importa bastante.
Primero se cocina la proteína, luego las verduras más firmes, después las más
delicadas y al final se añade la salsa. Cuando todo se hace seguido dentro del
robot, es más difícil manejar esos tiempos y algunas verduras pueden terminar un
poquito más cocidas que otras.
Después están los brotes de soja que prácticamente solo necesitan unos segundos de calor. Si se
cocinan demasiado tiempo pierden esa textura fresca y empiezan a soltar agua. En
un salteado en sartén eso se controla fácil, pero en una receta programada no
siempre es tan sencillo.
¿El chop suey va a salir igual en un robot de cocina? La verdad es que no. El chop suey es un plato pensado para saltearse a fuego muy alto y en pocos minutos, algo que un robot de cocina no está diseñado para hacer.
Los robots de cocina son una maravilla para muchísimas cosas: salsas, masas, cremas, arroces, guisos, mermeladas… De verdad que facilitan muchísimo la vida en la cocina. Pero algunos platos —como los salteados asiáticos— nacieron para cocinarse con mucho calor y poco tiempo. Por eso, a veces la mejor solución es simplemente usar cada herramienta para lo que mejor hace. Una buena sartén o un wok para el salteado rápido… y el robot para todo lo demás donde realmente brilla.
Y al final, lo más importante sigue siendo lo mismo de siempre: disfrutar la cocina, probar cosas nuevas y seguir aprendiendo en el camino.

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