Mi hermana que no es de tortas, literalmente no le gustan, cuando probó esta versión me dijo:"¿Me lo haces para mi cumpleaños?"
Ahí supe
que esta receta es la definitiva.
La receta
original es de Cocina Fácil (la pueden ver aquí:
https://www.lecturas.com/recetas/bizcocho-mandarina-almendra-receta-jugosa-sin-gluten-que-te-conquistara_20909.html ), pero como siempre, una cosa es
la receta y otra lo que una va aprendiendo en la cocina. Así que una que otra cosita hice diferente.
Voy con los
ingredientes, con unos pequeños cambios.
125 gms de almendra entera cruda
90 gms de
azúcar
2
mandarinas, las mías pesaron 215 gms, ese peso mas o menos es el perfecto. Es
importante elegir bien las mandarinas: maduras, de piel fina, y mejor si son
sin semillas. Si tienen semillas hay que quitarlas porque amargan.
3 huevos
medianos
25 gramos
de harina de maíz (maicena)
8 gms de impulsor
químico (polvo de hornear)
Sal
Ahora el proceso con mi Mambo Touch Habana
Usar jarra acero + cuchillas
Velocidad 10 – 10 segundos. Baja restos.
Velocidad 10 – 5 segundos más. No más tiempo para que no se vuelva pasta. Reservar.
Hacer azúcar glas
Velocidad 10 – 20 segundos. Baja restos.
Velocidad 10 – 10 segundos.
Esta posibilidad es buenísima con la Mambo, porque no tengo que comprar azúcar glas ni harina de almendras y que quede allí en el fondo de la despensa: cuando lo necesito lo hago y listo!
Las piqué en cuartos, retire la piel y, con un cuchillo pequeño, raspé suavemente el exceso de parte blanca de la piel. Creo que también ese pequeño gesto ayudó a hacer la diferencia: cero amargo.
Triturar base húmeda
En la jarra ya estaba el azúcar pulverizada, agregar:
mandarinas en cuartos y su piel en pedazos
almendra molida
huevos
Velocidad 8 – 30 segundos. Baja restos.
Añadir secos finales
Maicena, impulsor y una pizca de sal.
Velocidad 6 – 15 segundos.
La masa queda espesa pero fluida.
155 grados durante 27 minutos. Luego, 10 minutos dentro, apagada, con cesta entreabierta y enfriar completamente antes de desmoldar.
No decoré con azúcar glass, ni gajos de mandarina.. quizás si es para llevar a una invitación fuera de casa, pero es que el color que quedó, un crimen esconderlo... digo yo!
La cocina olía a mandarina. Cuando la corté y vi la miga húmeda, compacta, dorada… supe que esta vez sí. Era elegir bien la fruta, raspar el blanco excesivo y triturar fino.
Después de años probando, por fin encontré la torta de mandarina que no amarga.




















