Historias y 'compartires' muy lites..

lunes, octubre 23, 2006

El viernes pasado

tuve un 'corre corre' horroroso. Salí a las 9 de mañana y llegué a mi casa como a las 4 pm. Ese día justo al llegar ha caído un aguacero gigantesco. Me salvé de puro milagro.
Me dio mucha rabia no haber tenido la camarita en el bolsillo. Estaba buscando una peluquería en el Centro Comercial Galerías de Prados del Este y me topo de frente con un carrito de dulces criollos, la cosa más bella. Recordé cuando niña, iba al centro con mi mamá y estaban los carritos con suspiros, dulces de coco de varios colores, dulces de batata, almidoncitos, melcochas. También recuerdo unas personas con unos periquitos que por algo de dinero, escogían un papelito con la suerte. Tipo 'fortune cookies", sin la galleta.
Este carrito del Galerías no tiene todos esos dulces, pero está bien completo y bien acomodadito. La persona que lo atiende, una mujer muy dulce, lo cuida con esmero. Me cuenta que los dulces se los traen varias artesanas de la dulcería criolla, diferentes. Le pregunto que cómo hace para no comerse todo y me dice sencillamente no puedo, soy diabética. Las cosas de la vida.
De regreso a mi casa me paro en el Centro Comercial de la esquina a comprar pan. Y me comí la primera rebanada de pan de jamón pre-navidad. Estaba repleto de jamón y sabores navideños. Como andaba apurada, salí corriendo con el pedazo de pan en la mano, la gente en el ascensor me miraba golosa y preguntaban: ¿está sabroso el pancito? Todos con cara de entusiasmados y, estoy segura, un tanto envidiosos.
Y, es que parece que ya todo me ‘sabe’ a navidad, como esta foto que me envía mi hermana de una venta de castañas en Madrid. Castañas, para mí, son sinónimo de navidad. Ya, cerca del 24, busco las mejores, las más grandes y más bonitas, para llevárselas a mi viejo Paco. Las hace asadas y las pela hirviendo, no sé como no se le ampollan las manos. Y siempre guarda unas cuatro y las siembra con la esperanza de que algún día va a tener su arbolito de castañas.

3 'compartires':

Ines dijo...

me hace falta un carrito de castañas aqui en Caracas

Anónimo dijo...

Llevelo..llevelo..llevelo .....cambio todas las castañas que quieran (las buscamos en el propio castaño) por un pedazo de pan de jamón...éste año es año de castañas además......asi es la vida....

Me acuerdo que cuando vivía en La Candelaria un señor gallego se ponía con su "tambor" de castañas asadas (con los años desapareció).

Besos

Nima

Zulmy García dijo...

Sip, tú extrañas los panes de jamón en las panaderías y nosotros los carritos de castañas.
Gracias a Dios tenemos las compesaciones. Tú puedes hacer tu pancito de jamón en tu casa en Asturias y nosotros podemos asar las castañas en las nuestras en Caracas.